7 COSAS QUE NUNCA LE DIRÁS A TU JEFE

¿Conoces esa sabiduría que te aconseja que siempre "digas lo que piensas" o que tal vez te anima a que "no existe tal cosa como una pregunta tonta"? Bueno, pues hoy estamos aquí para aclarar que cuando se trata de mantener el empleo esas verdades son un montón de tonterías. Si usted es un empleado inteligente que está interesado en el crecimiento de su carrera y el futuro de su empresa o gerente, a veces definitivamente vale la pena cerrar el trato. Con eso en mente, aquí hay 8 de las cosas más importantes que nunca debes decirle a tu jefe.

 

1) "No es mi trabajo."

Ya sea que provenga de un niño petulante o de un empleado con derecho, ninguna persona con autoridad quiere escuchar un "no" cuando le pide a alguien que realice una tarea. Seguro, puede doler un poco que te pidan que hagas tareas que consideras inservibles o que están fuera del alcance de tu contrato de trabajo, pero ir más allá es lo que diferencia a los grandes empleados de los mediocres.

Además de dar un paso adelante cuando se le pide, mostrar iniciativa y ofrecerse a ayudar cuando parece que sus habilidades o esfuerzo pueden ayudar en una situación puede tener un gran impacto en la forma en que los demás lo vean a usted. Los gerentes y superiores tomarán nota el día del ascenso y sus compañeros de trabajo tendrán más probabilidades de devolverle el favor cuando usted necesite ayuda. Salir de su zona de comodidad o de su puesto de trabajo definido a petición es también una buena manera de adquirir habilidades valiosas que pueden ayudarle en sus posiciones actuales o futuras.

2) "Esto no es justo."

Como regla general, el concepto de "justicia" tampoco te va a llevar muy lejos con tu superior. Habrá momentos en cualquier posición en los que el equilibrio de la carga de trabajo se volverá en su contra. Tal vez hasta recibas un poco de crítica que no esté del todo de acuerdo con la situación. La realidad es que en un lugar de trabajo saludable lo que es correcto tenderá a equilibrarse al final. Sea proactivo en la documentación y recopilación de pruebas si siente que ha sido perjudicado y siempre dése tiempo suficiente antes de responder por frustración.

3) "Lo intentaré."

Toma un poco de inspiración y elimina este dicho inútil de tus conversaciones con tus superiores. Si usted no se siente capaz de hacer un trabajo o que puede cumplir con un plazo, comuníquelo por adelantado. Si no tienes los recursos que necesitas, hazle saber a tu jefe que esto saldrá mucho mejor que una respuesta genérica que verás lo que puedes hacer.

Por cualquier otra razón que no sea la falta de herramientas o de tiempo, "I will try" es una respuesta altamente pasiva que te hace parecer deslucido sobre tu posición. En su lugar, trate de ofrecer respuestas entusiastas con detalles sobre el día y la hora de entrega. Añade un comentario sobre cómo estás deseando que esto se haga y que tienes una receta para tener éxito en la práctica.

4) "No puedo hacer eso; es imposible."

Al igual que en el número 3, la expresión de que una tarea o asignación solicitada es imposible nunca debe entrar en su vocabulario en conversaciones con su jefe.  Decir que una tarea es imposible suele ser una sobreestimación burda para propósitos de drama más que de realidad. Si una tarea es difícil o si no está seguro de tener la mano de obra o los recursos necesarios, cree un plan de acción que enumere estos elementos. Además de aparecer como la persona que nunca alcanzó una meta que no pudo conquistar, también puede terminar con responsabilidades adicionales o miembros del equipo que podrían conducir a ascensos y avance en su carrera.

5) "Pero así es como siempre hacemos las cosas."

Si hay una cosa que los jefes expertos odian escuchar como razonamiento para un curso de acción específico es la vieja frase de "pero así es como siempre ha sido". Cualquiera que sea la variación, decir esto a su jefe lo vincula instantáneamente como alguien que tiene una mente cerrada y se resiste al cambio. Estas cualidades negativas ciertamente no te harán ganar ningún punto de bonificación en el día de la promoción. Siempre acepte el cambio cuando sea productivo y tómese su tiempo para considerar nuevas ideas o enfoques. A veces el viejo camino puede ser el mejor, pero un razonamiento sólido detrás de ese camino de pensamiento te llevará más allá de la pura obstinación.

6) "Estoy demasiado ocupado ahora mismo."

Otra frase totalmente útil para usar cuando se habla con el jefe es señalar que no se puede realizar una tarea debido a que se está "ocupado". Para esta declaración, se trata menos de la idea que usted está comunicando y más del cómo. Si usted está legítimamente agobiado en el trabajo, el tiempo para discutir esto con la gerente o su supervisor es antes de que se le pida que asuma una tarea adicional. Asegúrese de dar forma a la conversación de una manera útil y productiva. Por ejemplo, en lugar de decir simplemente que está ocupado, pida recursos adicionales o para tener una conversación sobre cómo se ha expandido el alcance de su proyecto o trabajo en general. No sólo su jefe apreciará la franqueza, sino que usted puede obtener un pequeño indulto en forma de personal adicional o posiblemente un aumento.

7) "Suspiro".

Cuando se trata de lo peor que puedes decir o comunicarle a tu jefe, las palabras no siempre están en lo más alto de la lista. Los gestos, el lenguaje corporal e incluso ese gran "suspiro" exagerado que se hace cuando uno se siente frustrado, pueden enviar un mensaje equivocado y dejar que uno parezca petulante. Aunque todos sentimos el estrés, presión y a menudo encontramos que las peticiones son ridículas o confusas, normalmente hay una manera mucho más productiva de tratar con estas emociones que desahogarse de una manera poco profesional. Si usted está experimentando comportamientos repetitivos, obstáculos u otros impedimentos para la felicidad en el lugar de trabajo, puede ser el momento de sentarse y tener una conversación franca con su jefe. Como dice el refrán, con la miel se atraen más abejas....

 

Esperamos que nuestros consejos te sirvan de ayuda para qué decir a tu jefe en momentos incómodos, al igual que puedan cambiar tus gestos y actitudes frente a diferentes situaciones.