¿Cómo aparece el ERTE en la vida laboral?

Los ERTES son expedientes regulados por el artículo 47 de la Ley de Seguridad Social, que se pueden presentar por diversas causas:

  • Fuera de lo común: catástrofes naturales, accidentes graves, etc.
  • Causas económicas, técnicas, organizativas o productivas: descenso de la demanda, cambios en las técnicas de producción, etc.
  • Causas de fuerza mayor: huelgas, conflictos colectivos, etc.

Los ERTES suponen la suspensión temporal de la relación laboral de los trabajadores afectados, que dejan de percibir su salario íntegro durante el tiempo que dure el expediente. No obstante, el Estado se hace cargo de una parte de sus salarios a través de la Seguridad Social.

Los ERTES pueden ser parciales o totales, y afectar a todos los trabajadores de la empresa o solo a un sector de ellos. Asimismo, pueden ser voluntarios o forzosos.

Los ERTES forzosos son aquellos que se producen por causas ajenas a la voluntad de la empresa, mientras que los voluntarios son aquellos que se producen por decisiones de la propia empresa.

En el caso de los ERTES forzosos, la empresa debe comunicarlo a la autoridad laboral competente y a los representantes de los trabajadores (comité de empresa o delegados de personal) con al menos 15 días de antelación. En el caso de los ERTES voluntarios, la empresa debe comunicarlo a la autoridad laboral competente y a los representantes de los trabajadores con al menos 30 días de antelación.

Los ERTES tienen una duración máxima de 12 meses, aunque pueden prorrogarse por otros 6 meses. No obstante, si las causas que originaron el ERTE continúan existiendo, la empresa puede solicitar una nueva prórroga.

Una vez que finaliza el ERTE, los trabajadores afectados vuelven a incorporarse a sus puestos de trabajo. Si la empresa no puede readmitirlos, debe tramitar su despido.

¿Cómo afecta el ERTE a la cotización?

La interrupción temporal de la actividad empresarial es una herramienta que se puede utilizar en los casos en que las empresas u organizaciones se vean en la necesidad de reducir o suspender temporalmente su actividad productiva debido a causas económicas, técnicas, organizativas o de producción. En estos casos, se produce una reducción de la jornada de trabajo y, por ende, de la retribución percibida por los trabajadores afectados, lo que a su vez se traduce en una disminución de la base de cotización a la Seguridad Social.

El ERTE es una herramienta muy útil para las empresas en momentos de crisis, ya que les permite conservar el capital humano y reducir los costes salariales de forma temporal, lo que les permite afrontar mejor la crisis y, en muchos casos, salir de ella con más facilidad. No obstante, el ERTE también tiene un impacto en la cotización a la Seguridad Social de las empresas, ya que se produce una disminución de la base de cotización.

Por lo tanto, el ERTE tiene un impacto directo en la cotización a la Seguridad Social de las empresas, ya que se produce una disminución de la base de cotización. No obstante, es importante tener en cuenta que el ERTE es una herramienta temporal y que, una vez superada la crisis, las empresas deberán volver a cotizar de forma normal.

¿Cómo saber si una persona está en ERTE?

Una persona está en ERTE (Expediente de Regulación Temporal de Empleo) cuando su empresa ha decidido suspender su contrato de trabajo temporalmente por causas ajenas a él o ella. Si quieres saber si una persona está en ERTE, lo primero que tienes que hacer es preguntárselo directamente. Si no quiere contártelo o no te lo dice directamente, puedes consultar el Boletín Oficial del Estado (BOE). En el BOE se publican los ERTEs que se han aprobado por el Ministerio de Trabajo, así como las modificaciones de los mismos. Otra forma de saber si una persona está en ERTE es preguntando a la Seguridad Social. La Seguridad Social es el organismo que se encarga de gestionar los ERTEs, por lo que ellos también podrán confirmarte si una persona está en ERTE o no.

¿Cómo saber si estoy en el ERTE de mi empresa?

Si tu empresa se ha visto obligada a reducir su actividad o incluso a cerrar debido al coronavirus, es probable que te hayas planteado si estás en ERTE. En este artículo te contaremos cómo saber si estás en ERTE y cuáles son tus derechos si lo estás.

Una de las consecuencias que ha traído consigo el COVID-19 es la reducción de la actividad en muchas empresas, lo que ha derivado en un aumento significativo de los expedientes de regulación de empleo temporal (ERTE).

¿Qué es un ERTE?

Un ERTE es un expediente regulación temporal del empleo que se puede aplicar en determinadas situaciones de crisis o fuerza mayor. Se trata de un procedimiento administrativo que permite a las empresas suspender o reducir la jornada laboral de sus trabajadores de forma temporal y con carácter extraordinario.

En el caso de los ERTEs motivados por el coronavirus, el Real Decreto-ley 8/2020, de 17 de marzo, establece que las empresas que se vean obligadas a suspender o reducir su actividad debido al COVID-19 podrán acogerse a este expediente de regulación temporal de empleo.

¿Cómo saber si mi empresa ha solicitado un ERTE?

Para saber si tu empresa ha solicitado un ERTE debes dirigirte a la Oficina de Trabajo correspondiente a tu localidad. Allí te informarán si tu empresa ha solicitado un ERTE y, en su caso, te facilitarán una copia del expediente.

Una vez que se haya resuelto el expediente, la empresa deberá notificar por escrito a los trabajadores afectados por el ERTE las medidas que se hayan adoptado, así como el periodo de vigencia del mismo.

¿Qué derechos tengo si estoy en ERTE?

Los trabajadores afectados por un ERTE tienen derecho a percibir un subsidio por desempleo por parte del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE). No obstante, para tener derecho a este subsidio deben cumplir una serie de requisitos, como, por ejemplo, haber cotizado durante los últimos 12 meses anteriores al inicio del ERTE.

Asimismo, la protección por despido improcedente seguirá siendo de aplicación a los trabajadores en ERTE, lo que significa que si la empresa decide despedir a un trabajador durante el periodo de vigencia del ERTE, el despido será considerado improcedente y el trabajador podrá demandar a la empresa por despido improcedente.

En resumen, si tu empresa se ha visto obligada a suspender o reducir su actividad debido al coronavirus, es posible que estés en ERTE. Para saberlo, ponte en contacto con la Oficina de Trabajo correspondiente a tu localidad. Y recuerda, si estás en ERTE tienes derecho a percibir un subsidio por desempleo y a la protección por despido improcedente.

¿Qué pasa con los Ertes a partir de marzo 2022?

Desde que se declaró el estado de alarma el pasado marzo, se han activado más de cuatro millones de expedientes de regulación temporal de empleo (ERTEs), lo que supone el mayor número de afectados por este tipo de medidas desde la Gran Depresión de 1929.

La caída de la actividad producto de la crisis del coronavirus ha obligado a cerrar miles de empresas y a reducir el número de horas de trabajo de muchas otras, lo que ha tenido un impacto muy negativo en el mercado laboral español.

Afortunadamente, el Gobierno ha puesto en marcha una serie de medidas de apoyo para paliar los efectos de la pandemia en el empleo, entre las que se encuentran los ERTEs.

Los ERTEs permiten a las empresas reducir el número de horas de sus trabajadores o, en algunos casos, suspender temporalmente sus contratos, lo que evita que tengan que despedir a sus empleados en tiempos de crisis.

Los trabajadores afectados por un ERTE perciben una prestación por desempleo por parte del SEPE, que cubre un porcentaje de su salario habitual.

El Gobierno ha prorrogado varias veces la vigencia de los ERTEs, y a partir de marzo de 2022 se podrán activar de nuevo por causas relacionadas con la pandemia.

En cualquier caso, a partir de esa fecha, sólo se podrán activar en aquellas empresas que hayan sufrido una caída de al menos un 25% en su facturación.

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