¿Qué diferencia hay entre la incapacidad total y la absoluta?

La incapacidad total de trabajo (ITT) se produce cuando una persona no puede realizar su trabajo habitual por culpa de una enfermedad o un accidente. En cambio, la incapacidad absoluta (IA) es cuando la persona no puede realizar ninguna actividad laboral debido a su estado de salud.

La diferencia entre ambas es que, mientras que en el caso de la ITT el paciente puede realizar otras actividades que no sean su trabajo habitual, en el caso de la IA ni siquiera puede hacer eso. Es decir, la IA es un grado más avanzado de incapacidad que la ITT.

En el caso de la ITT, el paciente puede seguir trabajando de forma reducida o, incluso, puede cambiar de trabajo temporalmente hasta que se recupere del todo. En cambio, en el caso de la IA, la persona no puede trabajar de ninguna forma y, por lo tanto, necesitará una pensión por incapacidad permanente.

¿Qué ventajas tiene una persona con incapacidad permanente absoluta?

La incapacidad permanente absoluta es una situación en la que una persona no puede realizar ningún tipo de actividad laboral debido a una lesión o enfermedad. Esto significa que la persona no podrá volver a trabajar nunca más y, por lo tanto, tendrá que vivir de la pensión por invalidez que le corresponda.

Aunque pueda parecer una situación difícil, la realidad es que las personas con incapacidad permanente absoluta tienen muchas ventajas frente a las personas que no la tienen. En primer lugar, no tienen que trabajar, lo que significa que pueden dedicar todo su tiempo a hacer lo que les gusta. Esto les permite disfrutar de la vida más que las personas que tienen que trabajar para ganarse la vida.

En segundo lugar, las personas con incapacidad permanente absoluta tienen derecho a una pensión por invalidez. Esto significa que no tienen que preocuparse por el dinero, ya que la pensión les permite vivir con cierta comodidad. Por último, las personas con incapacidad permanente absoluta tienen derecho a una serie de ayudas y subvenciones por parte del estado, lo que les permite llevar una vida más fácil.

¿Qué grado de incapacidad tiene una absoluta?

Una persona con una incapacidad absoluta no puede realizar ninguna actividad laboral y, por lo tanto, no puede obtener ingresos. Sin embargo, esto no significa que no pueda hacer nada para mejorar su situación. Las personas con una incapacidad absoluta pueden seguir una formación o un programa de rehabilitación para mejorar su capacidad y, en algunos casos, pueden volver a trabajar.

La graduación de la incapacidad se realiza en función de la edad, la discapacidad y la capacidad de la persona para realizar un trabajo. Las personas con una incapacidad absoluta tienen una discapacidad del 100%.

La mayoría de las personas con una incapacidad absoluta son beneficiarias del subsidio de incapacidad permanente. Para ser elegible para este subsidio, la persona debe cumplir una serie de requisitos, como estar inscrita como demandante de empleo, tener una discapacidad del 67% o más y no poder realizar ningún trabajo por cuenta propia o ajena.

Otras prestaciones a las que puede tener derecho una persona con una incapacidad absoluta son la ayuda para la autonomía personal, la ayuda en el hogar y el acceso a la vivienda adecuada. Las personas con una incapacidad absoluta también tienen derecho a una tarifa reducida o gratuita en el transporte público.

¿Qué enfermedades te dan la incapacidad absoluta?

Si padeces una enfermedad que te impide trabajar y ganarte la vida, es posible que tengas derecho a la incapacidad absoluta. Esto significa que la Seguridad Social te reconoce como incapacitado para el trabajo y, por lo tanto, te otorga una pensión mensual. No obstante, para poder acceder a esta prestación, es necesario que tu enfermedad cumpla unos requisitos específicos y que tu situación sea evaluada por un médico de la Seguridad Social.

En concreto, para que te concedan la incapacidad permanente absoluta, tu enfermedad debe impedirte desempeñar cualquier actividad laboral. No obstante, aunque no puedas trabajar, es posible que la Seguridad Social te considere capaz de realizar otras actividades de la vida diaria. En este caso, te concederán la incapacidad permanente total. Asimismo, es importante que sepas que, para acceder a la pensión por incapacidad, tu enfermedad no puede ser reversible.

Por tanto, si estás enfermo y no puedes trabajar, acude a tu centro de salud para que te hagan una valoración médica. En función de tu enfermedad, el médico determinará si eres o no incapacitado para el trabajo. Si lo estás, tendrás derecho a la incapacidad temporal o a la incapacidad permanente. No obstante, para acceder a esta prestación, es necesario que tu enfermedad cumpla unos requisitos específicos y que tu situación sea evaluada por un médico de la Seguridad Social.

¿Cómo se pasa de incapacidad permanente total a absoluta?

En primer lugar, para pasar de una incapacidad permanente total a una absoluta, es necesario que el interesado presente una solicitud en la Oficina de la Seguridad Social correspondiente. En esta solicitud se deberá indicar el número de afiliación, la fecha del accidente y una breve descripción de las lesiones sufridas. También se deberá adjuntar un certificado médico que acredite la incapacidad permanente total.

Una vez presentada la solicitud, la Seguridad Social procederá a evaluar el caso y, en función del dictamen médico, podrá conceder o denegar la incapacidad permanente absoluta.

En el caso de que se conceda la incapacidad permanente absoluta, el interesado podrá percibir una pensión mensual que le será abonada mensualmente por la Seguridad Social. Esta pensión será calculada en función de los años de cotización del interesado y de su salario base de cotización.

En el caso de que la incapacidad permanente total se produzca como consecuencia de un accidente de trabajo, el trabajador también podrá percibir una indemnización por parte de su empresa.

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