¿Qué ventajas tiene la jubilación parcial?

Según datos del INE, en España el número de jubilados parciales se ha disparado en los últimos años, pasando de representar el 2,6% de los jubilados en 2007 al 12,4% en 2017.

La jubilación parcial consiste en dejar de trabajar a tiempo completo para pasar a hacerlo a jornada reducida. Esto supone una reducción de la pensión que se cobra, pero a cambio se puede seguir trabajando y combinarlo con el tiempo libre.

Esta modalidad de jubilación tiene muchas ventajas tanto para el trabajador como para la empresa. A continuación, te detallamos algunas de ellas:

  • Para el trabajador, permite seguir trabajando y ganando un sueldo, lo que mejora la calidad de vida y ayuda a mantener la mente activa y en forma. Además, reduce el estrés y el cansancio que se puede llegar a sentir al trabajar a tiempo completo.
  • Para la empresa, es una forma de mantener a los trabajadores más veteranos y con más experiencia, y al mismo tiempo, de dar oportunidades a los más jóvenes que están buscando trabajo. De esta forma, se fomenta la igualdad de oportunidades y se mejora la productividad.
  • En definitiva, la jubilación parcial es una modalidad muy interesante para combinar el trabajo con el tiempo libre de forma segura y rentable.

    ¿Cómo afecta la jornada parcial a la jubilación?

    La jornada parcial es una modalidad de trabajo que consiste en trabajar menos horas que en una jornada completa. En España, la jornada parcial suele ser de 4 horas diarias. Hay muchas personas que, por diferentes motivos, optan por trabajar de forma parcial. Por ejemplo, las que tienen hijos pequeños y necesitan compatibilizar el trabajo con el cuidado de los niños, o las que están estudiando y necesitan tiempo para estudiar.

    Trabajar jornada parcial tiene sus ventajas e inconvenientes. Entre las ventajas, destaca el hecho de que se puede compatibilizar el trabajo con otras actividades. Por ejemplo, como ya se ha mencionado, las personas que tienen hijos pequeños pueden trabajar jornada parcial y dedicar el resto del tiempo a cuidar de sus hijos. Otro ejemplo podría ser el de las personas que quieren estudiar y trabajar al mismo tiempo.

    Por otro lado, trabajar jornada parcial tiene sus inconvenientes. Uno de ellos es que se gana menos dinero que si se trabajara jornada completa. Esto puede ser un problema para aquellas personas que necesitan ganar un sueldo más alto para llegar a final de mes. Otra desventaja es que puede ser más difícil encontrar un trabajo de jornada parcial. Muchas empresas prefieren contratar a trabajadores de jornada completa, ya que les resulta más rentable.

    En cuanto a la jubilación, la jornada parcial puede afectar de diversas maneras. Por ejemplo, si se trabaja jornada parcial desde hace muchos años, es probable que se jubile con una pensión más baja que si se hubiera trabajado jornada completa. Esto se debe a que la pensión se calcula en función de los años de cotización y de los sueldos percibidos. Así, si se ha trabajado jornada parcial durante muchos años, la pensión será proportionally más baja que si se hubiera trabajado jornada completa.

    Por otro lado, si la persona que trabaja jornada parcial llega a los 65 años y cotiza los años suficientes, puede jubilarse con la pensión completa, sin importar si ha trabajado jornada completa o jornada parcial. Esto se debe a que, a partir de los 65 años, todas las personas tienen derecho a la pensión completa, independientemente de la modalidad de trabajo que hayan tenido.

    En conclusión, la jornada parcial puede afectar de diversas maneras a la jubilación. Si se trabaja jornada parcial desde hace muchos años, es probable que se jubile con una pensión más baja. Sin embargo, si se llega a los 65 años y se cotiza los años suficientes, se puede jubilar con la pensión completa.

    ¿Cuánto se pierde con la jubilación parcial?

    La jubilación parcial permite a los trabajadores acceder a la pensión de jubilación a partir de los 60 años, mientras siguen trabajando. En 2016, según datos del INE, el número de trabajadores que se jubilaron parcialmente fue de unos 71.000, un 8,5% más que en 2015. Aunque el número de afiliados a la Seguridad Social que han optado por esta modalidad de jubilación ha ido en aumento en los últimos años, todavía es una opción poco utilizada en España. Según datos del Ministerio de Trabajo, en 2018 solo el 2,7% de los jubilados lo hizo de forma parcial.

    Hay que tener en cuenta que, al optar por la jubilación parcial, la pensión que se percibe será menor. Y es que la base reguladora de la pensión se calcula en función de los salarios percibidos a lo largo de la vida laboral, de modo que cuantos más años se trabaje, mayor será la pensión. En el caso de la jubilación parcial, se descuenta el tiempo que se ha dejado de trabajar para jubilarse, lo que se traduce en una pensión menor.

    Por ejemplo, si una persona se jubila a los 65 años tras haber cotizado durante 40 años, la pensión que percibe será del 100% de la base reguladora. Si, en cambio, esa misma persona se jubila parcialmente a los 63 años, la pensión será del 96,67% de la base reguladora. Es decir, un 3,33% menos.

    No obstante, hay que tener en cuenta que la jubilación parcial no solo implica una reducción de la pensión, sino que también conlleva una serie de ventajas. En primer lugar, permite acceder a la pensión de jubilación antes, lo que puede ser muy útil para aquellas personas que tengan problemas de salud o que, simplemente, quieran dejar de trabajar cuanto antes. En segundo lugar, la jubilación parcial permite seguir trabajando y, por tanto, seguir cotizando a la Seguridad Social. De este modo, se puede incrementar la base reguladora de la pensión y, por tanto, la pensión que se perciba será mayor.

    En resumen, la jubilación parcial permite acceder a la pensión de jubilación antes de cumplir los 65 años, pero conlleva una reducción de la pensión. No obstante, esta modalidad de jubilación tiene sus ventajas, como la posibilidad de seguir trabajando y cotizando a la Seguridad Social.

    ¿Cuántos días de vacaciones le corresponden a un jubilado parcial?

    A los jubilados parciales les corresponden 15 días de vacaciones anuales, de acuerdo a lo establecido en el artículo 39 de la Ley de Seguridad Social. No obstante, esta cantidad podrá variar en función de la duración de la relación laboral, ya que a los trabajadores que hayan prestado servicios durante menos de 10 años, les corresponderán 10 días de vacaciones, mientras que a los que hayan estado en activo durante más de 25 años, les corresponderán 20 días de vacaciones.

    En el caso de los jubilados parciales, el cómputo de los días de vacaciones se realizará en función de la jornada parcial que vayan a desempeñar. Así, por ejemplo, si un trabajador jubilado parcial va a trabajar a jornada completa, entonces le corresponderán 15 días de vacaciones, mientras que si va a trabajar a jornada reducida, le corresponderán 10 días de vacaciones.

    Por otro lado, es importante tener en cuenta que los días de vacaciones no son acumulables, por lo que si un trabajador no los ha disfrutado en el año en curso, no podrá hacerlo en el siguiente. Asimismo, también hay que tener en cuenta que los días de vacaciones no son reembolsables, por lo que si un trabajador no los ha disfrutado, no podrá recibir una indemnización por ellos.

    ¿Cómo queda la jubilación parcial con la nueva reforma laboral?

    La jubilación parcial queda regulada en el artículo 250.2 del Estatuto de los Trabajadores, que establece que el trabajador podrá solicitar la jubilación parcial “cuando cumpla los requisitos para acceder a la jubilación ordinaria y, además, acreditar una antigüedad mínima de 25 años en la empresa”.

    La reforma laboral modifica el régimen de jubilación parcial, estableciendo que el trabajador podrá solicitar la jubilación parcial “cuando cumpla los requisitos para acceder a la jubilación ordinaria y, además, acreditar una antigüedad mínima de 20 años en la empresa”.

    La jubilación parcial consiste en que el trabajador deja de prestar servicios por el tiempo necesario para alcanzar la edad de jubilación ordinaria, pero continúa trabajando en la empresa y percibiendo una pensión parcial.

    La nueva reforma laboral establece que el trabajador podrá solicitar la jubilación parcial “cuando cumpla los requisitos para acceder a la jubilación ordinaria y, además, acreditar una antigüedad mínima de 20 años en la empresa”.

    Por lo tanto, la nueva reforma laboral permite que el trabajador pueda acceder a la jubilación parcial con una antigüedad mínima de 20 años en la empresa, en lugar de los 25 años que se requería anteriormente.

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