Formarse siendo adulto. ¿Por qué nunca es tarde?

Muchos adultos, cuando alcanzan una edad que la sociedad ha establecido como demasiado tarde para estudiar, se arrepienten de no haber decidido dar el paso y formarse antes, ya sea por haber estado trabajando, por tener formación en otro ámbito o por muchas otras razones, y se lamentan pensando que ya no tiene remedio. Pero la realidad se aleja mucho de esa creencia, ya que son muchos los beneficios de seguir formándose cuando se alcanza la edad adulta.

¿Sabías que estudios recientes nos han informado de que hay casi dos millones de adultos se plantean estudiar al año y que tan solo un tercio de ellos deciden hacerlo?. ¿A qué se debe ese porcentaje tan bajo?

Según informaciones de instituciones que trabajan con JOBATUS nos informan que; un 50%  de personas que realizaron los estudios lo hicieron en instituciones privadas, el 40% en públicas y el 10% en asociaciones, fundaciones u ONG. Por lo general el conocimiento llama a más conocimiento, por ello la mayoría de personas que quieren seguir estudiando son aquellas que tienen un nivel alto de estudios. También las ganas de estudiar crecen o decrecen según el estrato social, puesto que en el estrato medio es de un 53%, el medio bajo un 32,2%, el bajo un 27% y el muy bajo un 20%.

Vivimos en una sociedad que no nos para de formar desde que tenemos 3 años hasta alcanzar los 18 de edad, en la que supuestamente se debería entrar en la universidad o algún tipo de grado superior. A lo largo de nuestros años de formación pasamos por diferentes etapas que nos hacen ser quienes somos hoy en día, pero muchas veces se pasa totalmente por alto descubrir que es lo que le gusta al alumno y por ello nos encontramos cada año con cientos de alumnos que empiezan un grado de educación superior, pero que lo acaban dejando por qué no es para nada lo que les gusta. Y esto ocurre debido a la presión social que sufrimos, ya que en muchas ocasiones nosotros mismos no sabemos que queremos hacer con 18 años, y tampoco hemos recibido ningún tipo de ayuda a lo largo de todas las etapas en las que nos hemos desarrollado como persona

Por suerte, cada día que pasa es más fácil estudiar y se han ido ampliando las opciones como poder estudiar de forma telemática y de esta forma poder compaginar con otras actividades. 

Como curiosidad decir que uno de los campos que más interés genera sobre los adultos que quieren estudiar es el de la educación artística: cerámica, pintura, diseño... 

¿Qué beneficios te puede aportar estudiar siendo adulto?

  • Aprovechar tu madurez: en la adolescencia y la infancia muchos alumnos no son responsables frente a los estudios o exámenes. Mientras que cuando somos adultos y decidimos empezar una formación tenemos claro que es lo que queremos y como lo podemos conseguir, por lo que las posibles distracciones que nos hagan abandonar son menores. 

  • Mente activa: para la salud mental y física es muy importante mantenerse activos intelectualmente, lo que nos aportará mayor dinamismo en el día a día. Estudiar algo que te llame la atención es una actividad muy buena que te ayudará casi sin darte cuenta. 

  • Mayor capacidad de pensamiento abstracto: un adulto con vivencias y experiencia tiene mayor visión de la vida, y podrá aportar diferentes puntos de vista que los jóvenes pueden pasar por alto. 
  • Multiplicar las ofertas de trabajo: estar más cualificado aportará un extra a la hora de optar a un trabajo mejor remunerado, o la opción de cambiar de ámbito profesional.

  • Aumento de autoestima: muchos estudios sobre salud mental afirman que cuando cumplimos nuestras metas estamos cuidando la autoestima, ya que al terminar lo que tanto esfuerzo te ha costado, sentirás que eres capaz de conseguir todo lo que te propongas. 

¿Qué desventajas tiene estudiar siendo adulto?

  • Inicio tardío: aunque una de las ventajas de estudiar siendo adulto es tener las cosas claras y aprovechar mejor las oportunidades, también puede ser una desventaja, puesto que las personas que terminan sus estudios de forma seguida no pierden capacidad de estudio y memorización. Aunque no todas las personas somos iguales, pero si es algo a tener en cuenta.

  • Falta de tiempo: si estudias siendo adulto puede ser que te encuentres con un tiempo muy limitado debido a las obligaciones familiares del hogar o de empleo con el que compaginas el estudio. Debes intentar establecer una rutina y no dejar que esto sea un problema, la organización será tu mejor aliada en este caso.

  • Curiosidad limitada: muchos adultos piensan que tienen suficientes conocimientos sobre un tema, o que saben mucho, lo cual puede ser un obstaculo, ya que te hará tener la mente más cerrada a la hora de incorporar nuevos conocimientos. Si decides estudiar siendo adulto lo mejor es que estudies algo que te genere curiosidad, de esta manera aprovecharás mucho más las clases y te será más fácil dedicarle tiempo.  

Aunque hay alguna posible desventaja , los beneficios y ventajas son mucho mayores, ya que todo depende de como afrontes las dificultades. Lo importante es que si quieres seguir estudiando nunca es tarde para ello. Te sentirás mejor después de lograr tus metas y sabrás que puedes conseguir todo lo que propongas.

 


 Adultos en clase formandose

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