COMO EQUILIBRAR LA VIDA Y EL TRABAJO

 

¿Tienes una vida laboral demasiado ajetreada? ¿Eres padre de familia o eres una madre demasiado ocupada por el trabajo? Las presiones laborales pueden complicar el equilibrio entre el trabajo y la vida. Los teléfonos de hoy en día nos alertan de las ocupaciones laborales a todas horas del día y de la noche y las necesidades de la familia no se detienen cuando empieza nuestra jornada laboral. 

Que no te engañen con que hay que dejarlo todo por mantener un puesto de trabajo, tenemos que encontrar tiempo para cuidarnos a nosotros mismos. Si sientes que el equilibrio entre tu vida laboral y familiar está descompensado, usa estos consejos para recuperar ese equilibrio que tanto necesitas.

 

1-. Déjate llevar por el ritmo de tu vida

El equilibrio entre el trabajo y la vida depende de la capacidad de mantener el ritmo. Tienes que esforzarte por dedicar el esfuerzo que tu familia y tu trabajo se merecen, pero también necesitas saber cuándo hacerlo.

Establece límites para tus horas de trabajo, e ignora cualquier notificación relacionada que llegue después del horario laboral. Programa tiempo para la familia a lo largo de tu jornada semanal, pero también programa algo de tiempo para tí mism@. Si sientes que el agotamiento te vence, no dudes en despejar tu agenda y recargar.

 

2-. Di “NO” a lo que no es importante

El equilibrio entre la vida laboral y la vida privada no puede tener éxito sin un establecimiento efectivo de prioridades. Aprende a marcar como prioritarias las cosas que más importan y a decir "no" a las que menos importan. Determinar tus prioridades es un acto de equilibrio en sí mismo, pero la clave es evaluar constantemente tu uso del tiempo. 

¿Cuándo es la fecha límite para este proyecto? ¿Cómo de importante es esto para mi? ¿Quién se beneficia de este esfuerzo y cuánto significan estas personas para mí? Estas son preguntas que pueden ayudarte a comenzar tu lista de prioridades.

 

 

3-. Cuídate

A veces, la mejor manera de saber si el trabajo y la vida están en equilibrio, es midiendo la cintura. A medida que nuestros horarios se llenan y la presión crece, las tentaciones de saltarse el gimnasio y acudir a un restaurante de comida rápida aumentan. La comida rápida es una forma conveniente de ahorrar tiempo, pero comerla con regularidad rápidamente te llevará a tener problemas de peso y de salud. 

Combina esto con la falta de ejercicio y notarás un declive en tu calidad de vida, lo que podría llevar finalmente a la depresión y a la pérdida de productividad. Invertir un poco de esfuerzo extra en cocinar buena comida y en realizar ejercicio de forma regular cada semana te dará grandes beneficios a largo plazo.

 

4-. Házte un chequeo

Hablando de la importancia de la salud y el bienestar, es importante que mantengas el contacto con tu médico. El cuidado preventivo es otra inversión que se paga a largo plazo. Ya sea que se trate de detectar una afección grave en tus primeras etapas o de ofrecer un simple consejo sobre el estilo de vida, los médicos te ayudarán a lograr una calidad de vida sostenible. Revisa las sugerencias relacionadas con tu edad antes de tu próximo chequeo para que puedas preparar preguntas y anticiparte a las pruebas.

 

5-. Deja de ser un adicto al trabajo

El trabajo puede ser adictivo, especialmente para la gente que ocupa puestos de trabajo que exigen mucho y de alto estrés. Mientras intentas relajarte con tu familia, puedes sentir que tu carga de trabajo se acumula. Puede que te digas a tí mismo que no puedes permitirte el lujo de tomarte un tiempo libre. 

Esto es lo que dice de ti que eres un adicto al trabajo. Ningún trabajo razonable esperaría que estuvieras pensando en él cada día y a cada hora. Si te cuesta dejar el trabajo de lado, habla con tu jefe sobre tomarte unas vacaciones. Como mínimo, desconecta, literal y figuradamente, durante el fin de semana. Te darás cuenta que dejar el trabajo de vez en cuando no es tan catastrófico como crees.

 

 

6-. Simplifica tu vida

La vida es compleja, especialmente para los padres que tratan de equilibrar las demandas del trabajo y el hogar. Mientras que la complejidad es inherente a todas las vidas, puedes esforzarte por simplificar la tuya. Al reducir tus horarios y compromisos, puedes dedicar más tiempo a las cosas que realmente importan de tu vida, como tu familia, carrera y bienestar. Despejar el desorden y liberar tiempo en tu vida te ayudará a lograr paz mental y te dará fuerza mental para mantener este equilibrio que necesitas entre lo personal y profesional.

 

7-. Encuentra un lugar de trabajo que posibilite la conciliación familiar

Las mejores empresas reconocen que sus empleados son personas reales con necesidades reales, son "humanos", no sólo "recursos humanos". Si necesitas encontrar un equilibrio más saludable entre el trabajo y tu vida privada y tu trabajo no favorece a ello, puede ser el momento de buscar un nuevo trabajo. Busca un empleo que promueva y respete la vida privada, uno con horarios flexibles o con un generoso tiempo de vacaciones.

 

8-. Come con tu familia una vez al día

Debes fijar con tu familia el objetivo de comer al menos una vez al día todos juntos. No siempre funcionará, pero mientras te esfuerces en esto, seguirás teniendo un impacto positivo en el equilibrio entre el trabajo y tu vida familiar. Es una oportunidad para que los conozcas y para demostrar que, aunque no puedas estar en casa tanto como quisieras, te preocupa por ellos.

 

9-. Empieza a tener una noche familiar

Si las comidas en familia no funcionan (o incluso si lo hacen), reserva una noche a la semana para estar juntos, sin interrupciones y sin excusas. Puede significar un cambio en tu horario de trabajo, pero estas noches harán maravillas para tu equilibrio entre el trabajo,  la vida privada y tus relaciones familiares. 

Las noches familiares te permiten compartir recuerdos divertidos con tus hijos. Jugar con ellos, disfrutar de música o visualizar una película pueden ser algunos de los planes que puedes hacer en estas noches familiares. La clave es que pases tiempo libre con las personas que amas. Una noche a la semana puede darte la recarga que necesita para lidiar con una semana de trabajo estresante.

 

 

10-. Únete a un grupo de apoyo

Todo el mundo necesita un poco de apoyo emocional a veces, y si tu familia o amigos no pueden acompañarte es alguna época en particular, busca a personas que sí puedan. Existen grupos de apoyo para casi cualquier estilo de vida o escenario que puedas imaginar, así que encontrar uno para los adictos al trabajo será fácil. 

Estos grupos ofrecen dos beneficios importantes: una oportunidad de desahogarte con personas que realmente entienden por lo que estás pasando, y la capacidad de elaborar estrategias con un grupo para mejorar tu situación. Ambos aspectos reducirán el estrés casi inmediatamente.

 

Esperamos haberte sido de ayuda y que si estás buscando trabajo, confíes en Jobatus para encontrarlo. Aquí puedes consultar nuestras ofertas de empleo. Todos los días se publican nuevas ofertas y podrías encontrar el más adecuado para ti.

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