La mayoría de los jóvenes no aceptaría cobrar por debajo de los 20.000€ en su primer empleo.

LOS MADRILEÑOS SON LOS QUE SE SIENTEN MÁS PREPARADOS PARA TRABAJAR AL TERMINAR SUS ESTUDIOS.

A pesar de lo complicado que resulta para los jóvenes encontrar un trabajo, se ajuste o no a su formación, tras un estudio realizado por Círculo formación, en el que han participado unas 4000 personas se ha destacado que de cada tres jóvenes, dos solo aceptarían cobrar en su primer empleo más de 20.000€.

Si concretamos más en los resultados que se han obtenido, se puede profundizar aún más en las aspiraciones salariales de los jóvenes. De esta manera, aproximadamente el 28% de los jóvenes sí podría aceptar su primer trabajo  por 20.000€, mientras que el 21% asegura que sólo lo aceptaría por una cantidad de unos 25.000€. El 18%, por otra parte, se negaría a trabajar por una cifra inferior 30.000€.

Este estudio también permite disgregar los resultados por ciudades, así, los jóvenes residentes en Barcelona  serían los más exigentes, ya que el 75% de ellos que no aceptaría un trabajo por menos de 20.000€  junto con los jóvenes de Valencia y de Palma de Mallorca.

Al hablar del trabajo juvenil se está haciendo mucho incapié en la sobreformación con la que cuentan estudiantes, pero a la hora de preguntarles si se sienten preparados para introducirse en el mundo laboral la mayoría de ellos (53%) afirman no estar en condiciones de trabajar por la falta de especialización práctica.

Por comunidades autónomas, los madrileños  son los que se sienten más preparados para entrar al mundo laboral nada más acabar sus estudios (60%) junto con los barceloneses (59%).

En cambio, los que menos preparados se sienten son los residentes en Santiago de Compostela (71%), Salamanca (59%) y Sevilla  (59%).

Y, hablando de formación, no podía faltar el tema del máster, lo cual ya parece un requisito indispensable en el currículum de todos los jóvenes.

De este tema se ha concretado que el 38% de los jóvenes tendrá que recurrir a sus padres para poder permitirse estudiar un máster, en cambio, el 44% parece ser que podrá hacer frente del coste del mismo.

Con un 16% se encuentran los jóvenes que, ni de una manera ni de otra podrán permitírselo, sino que tendrán que hacer uso de un préstamo o financiación externa por parte de una entidad bancaria.

Los barceloneses ocupan la mayoría entre los que dicen que recurrirán a sus propios ahorros para poder hacer frente al pago del máster, en cambio, los de Bilbao  son los más dependientes económicamente de sus padres.

Por último, en referencia al tipo de empresa en el que desearían trabajar los jóvenes al finalizar el máster, la mayoría quiere trabajar en una multinacional (46%), después un 20% opta por montar su propio negocio y trabajar como autónomo.

Y, finalmente un 17% desea trabajar en una PYME junto con otro 17% que está pensando en opositar.